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  • El diario de Gaia

COVID-19. Importancia del aislamiento de enfermos infecciosos

Actualizado: 16 de oct de 2020

A nadie le gusta oír hablar de términos como cuarentena ni las medidas que se han ido aplicando para tratar de contener la infección de coronavirus. Pero esta medida es esencial a la hora de prevenir una catástrofe a nivel mundial que sería infinitamente peor a la recesión económica que estamos viviendo a consecuencia de las medidas implementadas.

Es por ello que el artículo de esta semana queremos dedicarlo a explicar porque una cuarentena y el aislamiento de los enfermos infecciosos es crucial para sobrevivir a cualquier epidemia.

Si bien ni la tasa de contagio ni la letalidad del nuevo virus SARS-CoV-2 causante de COVID-19 sean alarmantes cuando se ponen en perspectiva a la luz de las medidas implementadas, si hubiesen sido críticas si no se hubiesen implementado esas medidas.

De hecho, esas medidas tan “drásticas” son las principales responsables que aún podamos felicitarnos de que haya menos casos hoy en día a nivel mundial de los que cabría esperar considerando la rápida progresión antes de implementarlas. De no haberse implementado, ahora estaríamos hablando de millones de enfermos en cada país.

Para entender esta afirmación es necesario entender cómo funciona cualquier epidemia. Pongámonos en un escenario favorable en que una persona enferma contagiase a otras dos personas. De no evitar futuros contagios, cada una de esas dos personas contagiaría a otras dos, habiendo cuatro nuevos enfermos.


A su vez, esos cuatro enfermos contagiarían a otros ocho, y los ocho enfermos nuevos a otros dieciséis, y …. así hasta el infinito, o hasta que el responsable de turno decidiese que era necesario poner todos los medios para evitar una progresión exponencial de casos.

Y eso era el escenario favorable… Si contamos con que una persona enferma de coronavirus contagia a una media de 2 personas por día y que el periodo medio de incubación sea de diez días estamos hablando que esa persona, o paciente cero, habría dado lugar a 1024 enfermos a lo largo de los diez días. Un parecido sorprendente con el hecho de que el décimo día en Italia había 986 enfermos confirmados de coronavirus, ¿no os parece?


La buena noticia es que los médicos saben desde hace siglos como evitar que un escenario semejante pueda ocurrir sin control más allá de unos pocos días. Así, encontramos varios ejemplos en la historia en los que medidas como una cuarentena o incluso llevar "mascarillas" si bien rudimentarias han protegido a la población de contagios masivos en el caso de enfermedades infecciosas.


Por ejemplo, el libro del Levítico describe el proceso por el que los judíos aislaban a los leprosos para evitar ser contagiados de lepra. Asímismo, en el siglo XIV, la cuarentena ayudó a proteger a las personas sanas de los enfermos por la peste negra. En los siglos XVII y XVIII, las cuarentenas protegieron a ingleses, franceses y norteamericanos al disminuir los posibles brotes de fiebre amarilla. En el siglo XVIII, la cuarentena se aplicó una vez más para aislar a enfermos de viruela. En los siglos XIX Y XX la cuarentena protegió a australianos y norteamericanos de epidemias de fiebre tifoidea y cólera.

Y, a pesar de los problemas económicos que nos pueda estar causando, la cuarentena implementada en 2020 está protegiendo a la humanidad y dando tiempo a los médicos a desarrollar métodos de contención y tratamiento efectivos para el COVID-19.


De hecho, es posible medir la eficacia de estas medidas considerando como el número de casos de coronavirus en descendió al implementarlas hasta casi desaparecer en determinadas zonas. De igual modo, se ha visto una reactivación de los contagios cada vez que se intentaban aligerar las estrategias de confinamiento.


Así que amigos #Yomequedoencasa y vosotros?

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